Austen, dentro y fuera de sus páginas

      La semana pasada nos reunimos para concluir el libro Persuasión. El problema que plantea una autora cuyos libros son considerados como clásicos y que representa un icono en más de un sentido es, ¿cómo mirarla? ¿Cómo leer a Jane Austen? 

     Deliciosa para algunas, simplona para otras, Jane Austen supuso un reto de valoración. Quienes la miraron desde el presente, encontraron un retrato costumbrista con el que deleitarse o aburrirse. Algunas leyeron con el rabillo del ojo mirando hacia atrás, y descubrieron una fascinante capacidad de rebeldía en su velado estilo irónico. Otras rebuscaron en los cajones de la memoria y los estantes, para toparse con modelos y contramodelos de mujer decimonónica inglesa, viajera y decididamente escritora. También hubo ocasión de colocarse las gafas marxistas con las que percibir un costumbrismo clasista sólo discordante en cuanto a lo que la nobleza tenía reservado a las mujeres. 

     Jane Austen, dentro y fuera de sus páginas, dentro y fuera de su tiempo. Persuasión es un libro que sigue la línea de estilo y temática de la autora: un bucear por la mente de mujeres que son protagonistas en una narración de un mundo en el que no lo son. El contraste entre la tranquilidad frívola del escenario y la tensión psicológica de la protagonista es quizá el aspecto más logrado de su descripción de la época, sobre todo como testimonio del momento en el que desarrollo socioeconómico, pensamiento liberal y extensión de la cultura comienzan a chocar contra el muro de lo socialmente establecido. Este choque inicial no se resuelve en sus libros mediante un conflicto abierto, sino dentro del protocolo, es decir, a través de las normas marcadas por la tradición. En este sentido, Austen no es transgresora; el desenlace feliz depende de haber salvado el honor y mantener su imagen de respetabilidad intacta. Sin embargo, hacer del universo “femenino” el centro de sus narraciones, utilizando mujeres como protagonistas y visibilizando así sus preocupaciones y hazañas; permitirse la crítica (aun disfrazada) de la sociedad burguesa de su época; y el hecho de gozar de popularidad como escritora en su época, sí tiene algo de revolucionario. 

     La velada incluso dio para introducirnos en el debate sobre el papel del feminismo en la Historia del siglo XX, y sobre todo, para discutir cómo vivimos y luchamos contra la desigualdad y lo que nos viene impuesto social y culturalmente.
    Creo que si Jane Austen sirvió para llegar hasta aquí, bien mereció la pena…
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     Hasta aquí mi ficción sobre la reunión, en la que Mayte fue mis oídos y mi bloc de notas; disculpen las licencias (abro debate si es necesario). ¡Gracias de nuevo, Mayte! Pía Kika se ofreció como moderadora (me han dicho que lo hizo muy bien), y parece que, en general, la velada fue muy interesante. También me comentó que se propuso elegir obras propias a partir de enero, como una petición general.  

     Me despido advirtiéndoles que nuestro nuevo libro va a dar bastante que hablar, así que afilen lápices y tomen nota de todo ;).

     Saludos sorores.

6 comentarios:

siempreconhistorias dijo...

Me encanta la crónica. Se ve que Mayte tenía bien limpitos los oídos y tú el lápiz afilado. Solo una precisión ahora que nadie nos oye: la moderadora no fue Pía sino Kika ;-)

Besitos,

Círculo de Lectura dijo...

Gracias, ¡corregido!
Me gusta este trabajo =)

Mayte Mederos dijo...

Buenos reflejos, Izaskun ;-)

Gara, tu crónica es siempre el broche de oro que cierra la brazada de reflexiones, pensamientos, matices y amor por las letras que compartimos cada quincena en el Club de Lectura. Aprendo del conocimiento y la visión de las integrantes del grupo, y de tus síntesis, que me engolosinan y me hacen correr al siguiente libro para disfrutarlo igual.

Besos a todas,

Mayte

María Elena dijo...

Decididamente, quiene scribe la crónica lo hace de maravilla: ya son dos excelentes las que leo en este blog.

Círculo de Lectura dijo...

A mí me llena de curiosidad la forma en que cada una abre el libro y le hace preguntas. Pareciera que leer un libro es sólo levantar la tapa y seguir las letras con el dedo... es algo más complicado que subir una escalera o darle cuerda a un reloj.
Espero que estés muy atenta al libro de Riwan. No paro de encontrar contradicciones y no anoté nada ¡porque prácticamente todo era anotable!
Besos,

Círculo de Lectura dijo...

Gracias por entrar y leer, María Elena. Disfruto escribiendo, ¡pero mi ego también necesita lectores! =P
Nos vemos con el libro de Riwan bajo el brazo**

Calidoscopio literario. Calidoscopio de emociones.

Escuchar. Aprender a ver. Encontrar una voz. Escribir. "Aprender graba en nosotros los recuerdos. En la niñez, el aprendizaje ...